lunes, 24 de mayo de 2010

Velha Infância - Tribalistas




Você é assim
Um sonho pra mim
E quando eu não
Te vejo
Eu penso em você
Desde o amanhecer
Até quando eu me deito
Eu gosto de você
E gosto
De ficar com você
Meu riso é tão feliz contigo
O meu melhor amigo é o meu amor
E a gente canta
E a gente dança
E a gente não
Se cansa
De ser criança
A gente brinca
Na nossa velha infância
Seus olhos, meu clarão
Me guiam
Dentro da escuridão
Seus pés me abrem o caminho
Eu sigo e nunca me sinto só
Você é assim
Um sonho pra mim
Quero te encher
De beijos
Eu penso em você
Desde o amanhecer
Até quando eu me deito
Eu gosto de você
E gosto
De ficar com você
Meu riso é tão feliz contigo
O meu melhor amigo é o meu amor
E a gente canta
E a gente dança
E a gente não
Se cansa
De ser criança
A gente brinca
Na nossa velha infância
Seus olhos, meu clarão
Me guiam
Dentro da escuridão
Seus pés me abrem o caminho
Eu sigo e nunca me sinto só
Você é assim
Um sonho pra mim
Você é assim
Você é assim
Um sonho pra mim
Você é assim
Você é assim
Um sonho pra mim
Você é assim 



Tribalistas es un grupo brasileño compuesto por Marisa Monte, Arnaldo Antunes y Carlhinos Brown. Tribalistas es el primer álbum que publicó el trío, está compuesto por trece canciones; grabaron en abril de 2002, en secreto en la casa que posee Marisa Monte en Río de Janeiro. En dicho trabajo sólo tardaron trece días, y que utilizaron un día para grabar cada canción.



Este álbum se lanzó a la venta en Brasil en el 2002 y en el resto del mundo al año siguiente. Vendió más de un millón de copias, tan sólo en Brasil, teniendo gran aceptación en Europa. Recibió 5 Grammy's de música latinoamericana en 2003 y un premio de música mundial de la BBC en 2004.

Esta canción me encanta!

domingo, 9 de mayo de 2010

La diversión en familia


No sé si te haces el tonto o qué. De veras no consigo que me escuches ni que interpretes lo que te digo. La cuestión es que varias veces te había dicho que estaría bueno que hiciéramos alguna actividad en familia, porque a final, todos los fines de semana terminábamos todos separados, tú mirando tus partidos de futbol, yo poniéndome al día con la casa y los niños, pues,  siempre en el ciber, porque nunca los llevamos a ningún otro lado, como tampoco compartimos algo con ellos, no sé, algún  juego de mesa, ir de pesca, o cualquier otra actividad que nos divierta a todos. El domingo pasado me prometiste que ibas a pensar en algo para el domingo siguiente...

Esta mañana -hoy ya es domingo- te pregunté si habías pensado en algo y me contestaste que efectivamente sí habías planeado algo para esta misma tarde. El día estaba precioso, imaginé que llevaríamos los niños al zoológico o aunque sea al parque y a Mc Donalds. Asi que después del almuerzo, les dije a los niños que se preparasen que papá les tenía una hermosa sorpresa.
Cuál no fue mi asombro cuando, tomando el control del televisor anunciaste con una gran sonrisa estúpida:

¡VAMOS A MIRAR EL PARTIDO DE BOCA-RIVER EN FAMILIAAAAAA!!!!

viernes, 23 de abril de 2010

Hay que venir al Sur!!!

Este video es un video de colección de la cantante italiana Raffaella Carrá. No sé bien en qué año se produjo, pero como aqui en ese momento estaba la Dictadura militar, se difundió con la letra cambiada...





Para Hacer Bien El Amor (letra original)


Por si acaso se acabe el mundo
todo el tiempo he de aprovechar
corazon de vagabundo
voy buscando mi libertad
he viajado por la tierra
y me he dado cuenta de que
donde no hay odio ni guerra
el amor se convierte en rey.
tuve muchas experiencias
y he llegado a la conclusion
que perdida la inocencia
en el sur se pasa mejor.

para hacer bien el amor
hay que venir al sur
para hacer bien el amor
iré donde estas tu
sin amantes
quien se puede consolar
sin amantes
esta vida es infernal
para hacer bien el amor
hay que venir al sur
lo importante es que lo hagas
con quien quieras tu
y si te deja no lo pienses mas
buscate otro mas bueno
vuelvete a enamorar

todos dicen que el amor
es amigo de la locura
pero a mi que ya estoy loca
es lo unico que me cura
cuantas veces la inconsciencia
rompe con la vulgaridad
venceremos resistencias
para amarnos cada vez mas
tuve muchas experiencias
y he llegado a la conclusion
que perdida la inocencia
en el sur se pasa mejor

para hacer bien el amor
hay que venir al sur
para hacer bien el amor
iré donde estas tu
sin amantes
quien se puede consolar
sin amantes
esta vida es infernal
para hacer bien el amor
hay que venir al sur
lo importante es que lo hagas
con quien quieras tu
y si te deja no lo pienses mas
buscate otro mas bueno
vuelvete a enamorar

para hacer bien el amor
hay que venir al sur
para hacer bien el amor
iré donde estas tu
sin amantes
quien se puede consolar
sin amantes
esta vida es infernal
para hacer bien el amor
hay que venir al sur
lo importante es que lo hagas
con quien quieras tu
y si te deja no lo pienses mas
buscate otro mas bueno
vuelvete a enamorar

buscate otro mas bueno
vuelvete a enamorar

buscate otro mas bueno
vuelvete a enamorar





(Hace muy poco que se conoció la letra original...
Me encantó! Jaja)

lunes, 5 de abril de 2010

En el bar

Fuimos al bar de siempre. Dejé que Pablo comenzara a hablar. Me contó la historia de su separación, de cómo había intentado ponerse en contacto conmigo, de que le había contado a Gustavo que había conocido una chica increíble,o sea yo, que Gustavo lo había ayudado mucho en esos meses tan difíciles…

-Mirá Analía, la verdad es que cuando te conocí, me iluminaste la vida. Yo me enamoré de vos desde el primer día que te vi. Después, cuando te enojaste y me dejaste, no supe qué hacer, no sabía cómo encontrarte para poder explicarte todo…Y ese día que acompañe a Gustavo porque queria presentarme a su novia y te vi…no te puedo explicar lo que sentí…Sé que sos la mujer que yo quiero para mí. Dale, Princesa, dame esa oportunidad que no me diste antes, probemos lo nuestro nuevamente, sé que va a funcionar porque hay mucha química entre nosotros. Gustavo es un buen tipo, pero no es lo que vos necesitás.

Lo escuché atentamente. En realidad, trataba de poner en claro mis sentimientos. Rogaba que volviera Gustavo. Con él me sentía segura. Pablo provocaba en mí una sensación de vértigo, pero yo… ¿Qué buscaba en un hombre?

Mi cabeza funcionaba a mil por hora. No podía engañar a Gustavo, no, nunca lo haría. No soy esa clase de mujer.
-Mirá Pablo, yo entiendo que vos tuviste tu oportunidad conmigo. No sé si la perdiste por idiota o cuál fue el motivo…Yo lloré mucho por todo lo que pasó entre nosotros. Pero en este momento…la verdad es que me siento muy bien con Gustavo y no se merece que lo traicione y menos con vos, él te considera su mejor amigo…Si de verdad seguís interesado en mí, quiero que me dejes pensar tranquila por un tiempo. Necesito saber qué pasa con mis sentimientos. No estoy en condiciones de tomar ninguna decisión en estos momentos.
Me miró fijamente, me sonrió y dijo:
-Bueno, está bien…Ja! Espero ser el elegido…Te amo Princesa…

viernes, 26 de marzo de 2010

Otra vez...!

Pablo me tomó de la barbilla y dijo mirándome a los ojos:
-Vos sos “mi” princesa, no de “él”. Nada va a pasar que vos no quieras. No tengas miedo. Ya nos vamos…-.
Nos levantamos y fuimos hacia el auto. Mientras manejaba hacia mi casa no dijo ni una palabra. Yo tampoco.
Esa noche tuve un sueño extraño: mi padre me regalaba un talismán y se iba…me desperté llorando. A la mañana, antes de que saliera para la oficina me llamó Gustavo. Me alegró muchísimo escuchar su voz. Lo extrañaba horrores. Necesitaba su abrazo…Obviamente, no le conté lo que pasó el primer día de su ausencia…

Por suerte, Pablo desapareció unos días…Al cuarto volvió a la carga. Salía de la oficina y me estaba esperando. Estaba con el auto de Gustavo.
-Mirá Analía, quiero pedirte perdón por lo del otro día. Te prometo que no va a volver a suceder-.
Ni lo miré. Seguí caminando como si no lo oyera. Se plantó delante de mí y me dijo:
-No te hagas la que no escuchas. Sé muy bien lo que sentís cuando me acerco a vos, porque yo también siento lo mismo…Vayamos a tomar un café así hablamos tranquilos-


No sé porqué acepté. Pensaba en Gustavo, que es todo ternura, me da seguridad, me hace sentir protegida…pero hay algo en Pablo que me mueve de tal forma el piso, que mi corazón se pone a latir a mil y siento que casi no puedo respirar…

miércoles, 24 de marzo de 2010

Gustavo se fue de viaje al día siguiente. Iba a volar antes que la comitiva de la empresa, para ajustar algunos detalles previos. Fuimos a llevarlo al Aeropuerto de Ezeiza. Digo fuimos porque para variar, vino Pablo con nosotros dos. La excusa fue que yo no sabía manejar y Pablo se había ofrecido gentilmente. Los dos se sentaron en los asientos delanteros y yo, detrás. Pablo manejaba y todo el tiempo me observaba por el espejo retrovisor. ¡Estúpido! Sabía muy bien que a pesar de que yo miraba por la ventanilla para no pensar y hacerme la distraída, me ponía nerviosa. Gustavo conversaba con Pablo alegremente, contando algunas anécdotas de sus viajes en avión. Cuando tomamos la Autopista Richieri, Pablo aceleró. Pronto llegaríamos. Gustavo se dió vuelta para preguntar como estaba “su princesa”. Le contesté “Bien” pero pensando “Mi amor, encima que te vas por una semana, me dejás con el Lobo Feroz…”
Finalmente llegamos, bajaron las maletas y nos dirigimos hacia el Espigón Internacional. Cuando anunciaron la partida, lo abracé fuerte, lo besé y le dije que lo iba a extrañar. Se fue rápidamente mientras nos saludaba con la mano…


-Analía, no sabés cuánto hace que espero este momento. Tenemos que hablar…-
Pablo me seguía a través de la gente. Yo caminaba cada vez más rápido.
-No tenemos nada de qué hablar Pablo. Soy la novia de Gustavo. Dejame en paz-.
Llegamos al auto y dudé en subir. Pero tampoco sabía cómo volver desde Ezeiza a mi casa.
Cuando cerré la puerta, Pablo activó el cierre centralizado y arrancó. Lo miré con odio.
-Analía, dale, aflojá, en serio tenemos que hablar. Lo que pasó entre nosotros no puede quedar así. ¡Fui un boludo al perderte! Encima de esa forma tan, tan…-
-¡Tan de cretino!- lo interrumpí.
Paró el auto. Yo no me había dado cuenta del camino que habíamos tomado. Estábamos en los Bosques de Ezeiza.
Me dijo:
-Vení, dale, bajemos y caminemos un rato, por favor te pido…-
Me bajé. Era una tarde hermosa. Apenas había un par de personas .Caminamos entre los árboles...
-Mirá Pablo, vos a mí me lastimaste mucho.-le dije.
-Pero Analía, no entendés...- y tomándome del brazo me dijo- Yo sigo enamorado de vos, te busqué por todos lados, no sabía dónde trabajabas, donde vivías, no contestaste mis llamadas ni mis mensajes, tampoco los mails…Tenés que darme otra oportunidad, vos ahora sabés que es cierto que me divorcié, que es cierto que esa nena no es mi hija, por favor Analía- Y tomándome fuertemente de la cintura me dió un beso que me quitó el aliento.

“¡Ay, ay, ay como hago para frenar esto!¡Cómo hago, Gustavo no se lo merece!”

Lo empujé con fuerza y le grité:
-¿Pero vos estás loco?
-Ya no puedo verte abrazada a él, no puedo ver más que lo beses, ni que lo mires. Esos besos fueron míos, me pertenecen-.
-Mirá Pablo, vos te lo perdiste. Yo estaba enamorada de vos y lo echaste todo a perder.No hablemos más, llevame a mi casa por favor-.
De pronto se sentó en el tronco caído de un árbol y se puso a llorar como un chico…Me senté a su lado para que dejara de hacerlo. Me miró y entonces le dije:
-Pablo, vámonos de este lugar. Pronto anochece y ya no queda nadie, sólo nosotros dos. Me da miedo…

lunes, 22 de marzo de 2010

Viaje

Cada día que pasa Gustavo y Pablo están más tiempo juntos. Recuerdan la época en que fueron estudiantes y bromean sobre tonterías. Se acompañan a todos lados. Cada vez que nos encontramos después que salgo de la oficina, Pablo está presente, ahí, sonriéndome, desnudándome con la mirada, tramando algo, como un tigre agazapado acechando a su presa…O sea,..¡A mí! Me pone muy nerviosa su presencia. Hace que confunda lo que siento por Gustavo. Él no se da cuenta de nada. Menos mal que no lo lleva con nosotros cuando vamos a su departamento, ¡es lo único que falta!…Ahí Gustavo es para mí sola y siento que sus caricias y sus besos van a cuidarme de lo que el depredador Pablo me hace sentir cuando me sonríe mirándome a los ojos…

-Mi amor, tengo que contarte algo- dice Gustavo.
Estamos en la cama, después de haber hecho el amor.
-¿Qué mi amor? ¿Qué pasa? – le pregunto sin mirarlo, abrazada a él y con mi cabeza apoyada sobre su pecho.
-Es que tengo que irme de viaje…una semana por lo menos…es por asuntos de la empresa-.
Lo miro, sin dejar de abrazarlo.
-¿Cuándo tenés que viajar?- le pregunto.
- En un par de días, lo antes posible- me responde.
-Bueno, no sé, si tenés que ir…- digo mientras pienso “Si acomodara las cosas en mi trabajo podría irme con él…podría adelantar algunos días de vacaciones”.
Se lo digo. Y me responde que no, que no puede ser, que va con una comitiva de la empresa y que no tendría tiempo para estar conmigo para nada, que total son unos pocos días. Le digo que bueno, que está bien… Y no digo nada más...Pero vienen a mí las imagenes de Pablo, de su mirada, de cómo me sonríe, de lo que pasó entre nosotros…Y me abrazo a Gustavo con más fuerza.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El Amigo

La noche que estuvimos juntos por primera vez, después que hicimos el amor varias veces, le pedí que me trajera a mi casa. Protestó, no quería dejarme ir, quería amanecer conmigo…Pero insistí y me trajo a mi casa.
Necesitaba pensar. Pensar en mí, en lo que estaba sintiendo, en ese miedo que me da perderme, en dar todo y terminar vacía…
Gustavo es un hombre maravilloso. Si fuera por él…estaríamos siempre juntos.
Y yo no sé. No lo conozco lo suficiente. No sé explicarlo….

Bueno, la cuestión es que van más de dos meses que somos novios. Nos encontramos casi todos los días después que salgo de la oficina, generalmente en algún bar del microcentro de la ciudad. Y casi siempre después vamos a su departamento…y ya sabes como sigue todo…
Me estoy volviendo totalmente adicta a sus besos, sus caricias, su olor…No puedo negarme, la química es tan fuerte…Cuando nos vemos, y nos damos un beso, o solo el tomarnos de la mano, siento ese deseo en mi cuerpo que quiere más y más…

El martes lloviznaba. Salí más temprano de la oficina. Habíamos quedado en encontrarnos en una confiteria que queda sobre la Avenida Corrientes. Llegué antes que Gustavo, pedí un café y me puse a observar a través de la ventana como la gente iba y venía bajo esa llovizna persistente: Una señora que caminaba llevando de la mano a un nenito que lloraba desesperado, una pareja de adolescentes que reían abrazados, un vendedor de diarios, mojándose en la esquina…cuando vi aparecer a Gustavo entre toda esa gente. Pero no estaba solo. Venía hablando con alguien, que en un primer momento no reconocí….Pero cuando me dí cuenta quién era, me levanté como un rayo para salir huyendo lo más rápido posible, pero no lo pude hacer. Gustavo me vió detrás del vidrio de la ventana y me saludó mientras cruzaba la puerta sonriente, conversando con ese hombre.
Yo estaba de pie, temblando, a punto de colapsar, mientras ambos venían hasta donde yo estaba. Escuché que Gustavo decía:
-Vení Pablo, que te presento a Analía mi novia-.
Y dándose vuelta hacia mí, con una sonrisa de oreja a oreja, dijo:
-¡Hola mi amor! – se acercó, me besó y continuó diciendo- Me encontré en el Banco con Pablo, mi mejor amigo de toda la vida, y lo traje para que te conociera-.
Sentí un escalofrío por mi espalda y empecé a ver todo borroso, hasta que perdí el conocimiento y caí redonda al piso.
Cuando desperté en los brazos de Gustavo, que repetía mi nombre, vi detrás a Pablo que me miraba asombrado.
Logré balbucear un “Hola” débilmente. Gustavo me ayudó a levantarme y me sentó en una silla. Tengo que reconocer que Pablo se portó como un caballero. En ningún momento dio a entender que nos conocíamos de antes. Yo tenía miedo que hablara de lo nuestro o que insinuara algo…
Cuando me recuperé un poco, me acerqué a Gustavo y le dije al oído:
-Mi amor, ¿podemos irnos por favor?-
Sonrió y me dijo que sí, que no había problemas. Saludamos a Pablo y nos fuimos.

Cuando llegamos a su departamento, estaba tan agotada que me acosté un rato en la cama. Y me desperté a la mañana siguiente con el brazo de Gustavo rodeando mi cintura.

sábado, 13 de marzo de 2010

Despedida y encuentro

Mi hermano Luis ya se volvió a Córdoba. Se nos escaparon algunas lágrimas cuando nos abrazamos al despedirnos. Al final, su muestra estuvo fantástica. Vendió varias de sus obras, por lo que sólo tuvo que coordinar el re-envío de un par de ellas.
Cuando el avión partió, yo seguía un poco triste…sabía que lo iba a extrañar. Gustavo puso su brazo sobre mis hombros y me dijo:
-Vayamos a tomar una café, conozco un lugar que sé que te va encantar-.
Fuimos abrazados hasta el estacionamiento. Antes de llegar, se detuvo, se puso frente a mí y me dió un beso, cálido, tierno…Sentí que mi cuerpo pedía más…

Subimos al auto e  íbamos hablando de todo lo que había pasado esos últimos días, cuando me dijo:
- Analía, cambié de idea… Me gustaría mostrarte mi departamento, lo hice remodelar,  pero me faltan algunos detalles, me gustaría que me dieras tu opinión…¿Te parece bien?-.
-Bueno, no hay problemas- le dije-Vamos-.
Cuando llegamos, se bajó a abrirme la puerta. Ya en el ascensor, me comentó:
-Estoy muy contento,... ya vas a ver que linda vista tiene-.
-¡Qué bueno!- le dije, mientras pensaba “Te estás metiendo en la boca del lobo…Buenísimo Analía…No vayas a arruinarlo.”

El departamento era realmente hermoso. En el living tenía dos ventanales gigantes por los cuales podían verse las luces de la ciudad por un lado y, por el otro, quebrando la oscuridad de la noche sobre el Río de la Plata, las luces lejanas de algún barco carguero.
-Ponete cómoda…Sentate por favor… ¿Querés tomar algo?- preguntó.
Dejé mi cartera sobre una mesita y me senté en el sofá.
-Bueno, ehh…lo que tomes vos…-.respondí.
Gustavo puso una música suave, y desapareció por un momento para luego traer una botella de champagne y dos copas. Yo pensé “Analía, estás en el horno”.

Se sentó a mi lado y brindamos por habernos conocido, luego porque le dije que el departamento estaba hermoso, luego porque me dijo que estaba enamorado de mí y yo le respondí que yo también de él… Cuando dije eso, dejó su copa sobre la mesa ratona y me miró a través de sus pestañas gruesas y enruladas, sabiendo muy bien lo que provocaba en mí con su mirada. Suavemente sacó la copa de entre mis manos y la colocó junto a la suya. Y me dió un beso, y otro, y otro más. De pronto se detuvo y me dijo:
-Esperá…El dormitorio todavía no te lo mostré-.

Me llevo de la mano hasta el borde de la cama y comenzamos a besarnos nuevamente. Sus manos bajaron el cierre en la espalda de mi vestido, que cayó suavemente a mis pies. Mientras seguían los besos fue desabotonando su camisa. Tenía algo de vello en el pecho. Mientras él desprendía mi sostén, yo aflojaba su cinturón. Rápidamente se sacó el pantalón y sus zapatos. Me tomó en sus brazos y me colocó sobre la cama. Era más musculoso de lo que había imaginado…

Al principio me acariciaba muy despacio, explorando con sus manos cada centímetro de mi piel. Luego sus besos y su lengua se adueñaron de cada rincón de mi cuerpo.
-Seguí-dije- Por favor, no te detengas…-.
Mirándome a los ojos me hizo completamente suya…

En el instante en que las sensaciones invadieron por completo nuestros cuerpos, tuve la certeza de que mi corazón le pertenecería para siempre...

miércoles, 10 de marzo de 2010

Ultimo día

Me estoy enamorando de Gustavo. Cada vez que se acerca a mí, un escalofrío recorre mi espalda…Cuando me mira, lo hace con tanta dulzura, que estoy casi segura que a él le pasa lo mismo conmigo.

El último día que estuvo mi hermano aquí, vinimos los tres a mi departamento. En un momento, Luis salió a comprar cigarrillos y algunas otras cosas. Gustavo, que estuvo callado toda la tarde, me observaba mientras yo acomodaba el desorden que había sobre la mesa. Yo me hacia la distraída y lo esperaba… Pero justo cuando se puso detrás mío...¡Llegó mi querido hermano! Nos miró con cara de pícaro y nos dijo: “Hey, ¡Que estarán tramando ustedes dos!”...

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